JESUCRISTO MÍO
I
Jesucristo mío,
¿ Cómo puedo olvidarlo?
si se ha convertido
en mi dolor, mi pena, mi llanto,
en mi vida, mi alegría, mi canto,
cuando sentirlo en la ausencia
es como tenerte a mi lado,
su olor es como la mirra,
el incienso en mi templo humano.
Yerto esta mi corazón
Por él infinito placer,
Doloso canto.
Si la brecha abismante
crece en ves de decrecer,
en un amor muerto,
lo real es la irónica ilusión
de un nuevo y mustio atardecer.
¿Cómo puedo olvidarlo?
si la distancia adhiere sus palabras a mi palpo,
si sus dedos evocados oprimen mi tez
en la abundante esperanza,
a la delirante vida excitando a tropel,
extasiada de este interludio
en lo mas intimo en este mi parecer.
Si no quiero olvidarlo,
quiero amarlo, tenerlo conmigo,
como en aquellas horas emanadas
de sedoso arrimado remilgo
contra el tibio contacto,
le vi de ese día abrumado,
de esa noche plena de mayo,
noche de frió tempanoso y ávido.
¿ Cómo puedo olvidarlo?
aquel tramojo pellejo flaco,
que escribió en oropel el amor,
este el más humilde legajo,
sin quedarse en el pasado,
sus tímidos besos y suaves manos
recorren los pasillos sensibles,
fragantes de sublimes cánticos
sumida en este enlegajar
Sucumbe el villano espasmo.
II
¿ Cómo puedo olvidarlo?
si sus besos arden como brasa,
permanecen ocultos en la boca
como grandes esmeraldas blancas,
son parte del apogeo,
del ornato de la vida en calma,
calma sustraída de mi regazo,
hilada en la sangre ardiente que clama,
que clama el refugio del amor,
de la proeza, de la sustancia en llama,
llama de relámpago luminoso
de sutiles haces que desgrana,
que desgrana al pan desértico,
ala lluvia, a la esperanza que naufraga.
No naufraga el amor, autentico amor,
aliño de la vida, la constancia,
constancia que planea en este cielo,
que navega en este mar,
en la tierra de la cordura, la esperanza.
¿Cómo puedo olvidarlo?
Sí la nitidez de lo verdadero
desgarra el antiguo y todo lazo,
que ha permanecido yermo
por la súbita angustia servil de los años,
años que no pasaron sin dejar rastro
en la orla del búcaro de la esencia;
esencia, espuma bendita, perfecta,
sierva fiel, ronroneo de la balanza,
de la pasión, autentica pasión,
que detuviste al unicornio, al pegazo,
rebosante, en este humilde claustro,
claustro, mar lleno de rosas,
laberintos, contagios amalgamados,
amalgamados por la cinta del amor,
amor, prestigioso amor,
perdigón, manir de la vida en flor.